Popper y Hempel: importancia de la demarcación de los debates

 

Tras introducirnos en la filosofía de la ciencia y conocer el Positivismo Lógico, esta semana hemos tenido la ocasión de conocer los enfoques de Popper y Hempel para analizar el el razonamiento científico. En ese sentido, quisiera remarcar dos cuestiones que me han llamado la atención y que intentaré llevarlas a reflexión en las siguientes líneas: ambas tienen relación con la utilidad del análisis del método científico con cuestiones que van más allá de la disciplina puramente científica.


En primer lugar, las críticas de Karl Popper a Freud, Adler y Marx ofrecen un marco muy interesante de análisis de teorías en base a su razonamiento. Dejando de lado el debate de cuán relevante es, hoy en día, discutir sobre la base científica de la teoría marxista, por ejemplo, resulta llamativo comprobar cómo Popper expuso sus dudas sobre el poder explicativo de esa tesis. Como el propio autor remarca en el texto, su preocupación no era la veracidad del planteamiento sino el modo de construir del mismo: ello hacía que la observación y la experiencia sirvieran para verificar continuamente las ideas de Marx, en vez de servir como criterio de comprobación. Ese enfoque de la discusión sobre una cuestión ideológica podría resultar adecuado para, entre otras cosas, cuestionar ciertas formas de argumentación que se usan para defender o cuestionar el marxismo, cualesquiera que sea el posicionamiento ideológico de fondo.


En segundo lugar, a partir del modelo de Hempel, hemos tenido la ocasión de conocer el experimento de Millgram. El caso por el cual el psicólogo estadounidense propuso la teoría sobre la obediencia a la autoridad, en un principio, podría limitar nuestra la opinión respecto a la ética del ensayo. Sin embargo, las primeras clases de esta asignatura sirven para preguntar si realmente el método utilizado serviría para formular una hipótesis científicamente válida. Me refiero a que el esquema de contrastación directa de la hipótesis resulta confusa en este caso: en lugar de usar la falsación (modus tollens) para aceptar que los individuos obedecen a la autoridad “sin criterio propio” (simplificando el postulado), el esquema se invierte para afirmar que si los pacientes continúan con las descargas hasta el límite eso significa que la hipótesis de la obediencia es cierta. Como hemos visto con los casos de Hempel, esa forma de razonamiento puede resultar cuando menos cuestionable. Por lo tanto, analizar una cuestión tan compleja como el comportamiento de las autoridades nazis – o incluso los simpatizantes- en base a esa afirmación necesitaría de una constante revisión y matización para aquellos que quisieran sumarse al debate de una forma, digamos, sana.


En resumen, valorar el razonamiento que se esconde bajo distintas afirmaciones es fundamental para trazar el marco del debate y asegurarnos de que la discusión mantiene unos criterios mínimos de validez. Además, el análisis filosófico de las ciencias nos puede dotar de contenidos para ámbitos donde, inicialmente, hubiéramos dejado de lado la concepción de las explicaciones científicas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las piedras jade: fragmentos de una historia completa

¿Cosmos es posible?

ENTREVISTA FICTICIA A IRÉNE JOLIOT-CURIE (1897-1956)